El invierno va tocando a su fin y la primavera va dejándose notar, y con ella, la aparición de ‘dietas milagro’ para perder peso rápidamente y lucir cuerpo. Hoy te voy a hablar de la ‘dieta 5:2’, que ha irrumpido con fuerza a raíz de la publicación de un libro The 5:2 Fasting Diet, y la emisión de un documental de la BBC basado en este mismo libro donde el propio periodista se sometió a las indicaciones de esta dieta. ¿Quieres saber en qué consiste?







Básicamente, esta dieta consiste en comer todo lo que quieras durante cinco días a la semana y reducir drásticamente la ingesta de calorías, hasta casi rozar el ayuno, los dos días restantes. En el caso de los hombres, durante los dos días de “semiayuno” no se deben ingerir más de 600 calorías, mientras que en el caso de las mujeres se reduce a las 500. Una cantidad mínima si tenemos en cuenta que, por ejemplo, un desayuno a base de zumo, tostadas y café se acerca a las 300 calorías, y que la cantidad diaria recomendada de calorías es de unas 2.000, aunque con ligeras variaciones dependiendo del sexo y la edad.

El propio periodista del documental consiguió perder, en tan solo un mes, 6,5 kilos y disminuyó su grasa corporal en un 25%. Además, mejoró sus niveles de azúcar en sangre y colesterol. Algunos nutricionistas que se han posicionado a favor centran sus argumentos en que el ayuno reduce los niveles de la hormona IGF-1, una hormona que juega un papel muy importante en el crecimiento infantil y la pubertad, pero cuyos altos niveles en la edad adulta pueden aumentar el riesgo de las divisiones celulares, tales como las del cáncer. Es por ello que se relaciona el ayuno intermitente con la reducción de los riesgos de contraer enfermedades graves.

Ahora bien, esta dieta no está exenta de argumentos negativos que la desaconsejan totalmente. Por un lado, no promueve una modificación efectiva de hábitos a favor de la salud, ni está adecuada a cada persona, ya que se propone de igual forma para todo tipo de personas sin atender particularidades.

Por otro lado, se sabe que una pérdida de peso importante puede dar origen, tarde o temprano, a un efecto rebote, y si la persona no es adecuadamente consciente del funcionamiento de esta dieta, puede dar origen a una alteración de la conducta alimentaria al propiciar el origen de atracones tras días de restricción severa. Además, esta dieta puede producir hipoglucemia, problemas digestivos y estreñimiento si no se aumenta considerablemente el consumo de agua.

Por todo ello, antes de seguir una dieta de este tipo, debes plantearte todos sus pros y contras, y debes consultar con un especialista que te indique las pautas más adecuadas para lograr tu objetivo. Recuerda que hay que ser constante para lograr beneficios. ¿Quieres contarnos tu experiencia?